Archivo de la etiqueta: Barroco

Popurrí barroco

Ejemplo de bajo continuo. Interpretación del Andante de la Sonata para flauta y continuo en si menor de Johann Sebastian Bach.


Interpretación de la Folía del Concerto grosso de Francesco Geminani por la Orquesta Barroca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.


Interpretación del Aleluya de El Mesías de Georg Friedrich Händel por el Coro del Tabernáculo Mormón.


Interpretación de una pavana barroca por la compañía de danza Neveux de Rameau.


Interpretación de una chacona de Jean-Baptiste Lully por Carlos Fittante y Voices of Music.

Johann Sebastian Bach y el jazz

Desde mediados del siglo XX, las obras barrocas han sido una fuente de inspiración recurrente para numerosos músicos de jazz. Y es que en este estilo, la gran libertad interpretativa se apoya sobre una sólida base armónica y rítmica, similar a la del bajo continuo barroco.

Una de las obras barrocas preferidas son las Variaciones Goldberg, compuestas por J. S. Bach en 1741 por encargo de un conde, para que su clavecinista, llamado Johann G. Goldberg (17271756), se las interpretara en sus noches de insomnio.

En 1955, el pianista Glenn Gould (19321982) realizó una genial interpretación de las mismas; a partir de entonces, muchos músicos de jazz se fijaron en ellas y crearon numerosas versiones.

“El burgués gentilhombre”, Jean-Baptiste Lully

Durante el Barroco, la danza en sociedad fue fundamentalmente cortesana, suntuosa y refinada, con movimientos precisos y sincronizados que requería preparadas coreografías y no admitían la improvisación. Por ello, surgieron los primeros coreógrafos y escuelas de danza. Aunque se mantuvieron algunas danzas renacentistas, aparecieron otras nuevas como la chacona, de origen español, tempo lento y compás ternario.

En Francia nació el llamado ballet de corte, una obra teatral que combinaba escenas cantadas y bailadas por cortesanos vestidos con trajes lujosos y máscaras, que con el tiempo fueron desplazados por bailarines profesionales. Entre sus compositores destacaron Jean-Philippe Rameau (16831764) y Jean-Baptiste Lully (16321687), quien colaboró con los dramaturgos Molière (16221673) y Pierre Corneille (16061684).

Anna Magdalena Bach

Mr-and-mrs-Bach_3085632b

Johann Sebastian Bach (16851750) fue el más grande compositor del Barroco y, probablemente, también el mejor músico que haya conocido la historia. El 3 de diciembre de 1721 contrajo segundas nupcias con la soprano Anna Magdalena Wilcken (17011760), diecisiete años después de la muerte de su primera esposa, Maria Barbara Bach (16841720). Además de parir doce hijos –de los que sólo la mitad alcanzaron la edad adulta–, Anna Magdalena se dedicaba a transcribir y copiar las partituras de su esposo, de tal manera que al cabo de los años su caligrafía se asemejaba a la del anciano Johann Sebastian.

Sin embargo, el profesor Martin Jarvis, tras analizar las anotaciones y la caligrafía de la Suite para violonchelo en sol mayor, escrita en 1727, llegó a una conclusión sorprendente: Bach nunca compuso movimientos tan cortos y simples, en un momento de tanta explosión creadora. Demostraba así que la autoría de gran parte de la obra del más excelso compositor de todos los tiempos estaba compartida con su mujer.

Pincha aquí para leer un artículo relacionado.

Los “castrati”

La ópera barroca se caracterizó por su espectacularidad, teatralidad y dramatismo. Una de las figuras más destacadas y extravagantes de estos pomposos espectáculos fueron los castrati. Se trataba de cantantes que de niños eran sometidos a la castración para conservar su voz aguda, normalmente de soprano. El auge de estos intérpretes, junto al de la prima donna (primera cantante mujer, generalmente soprano, que desempeñaba los papeles fundamentales de la obra), llevó a los compositores a crear una música vocal cada vez más compleja, que demandaba mayores destrezas técnicas. Incluso se llegaron a componer óperas pensando en determinados cantantes.

Los castrati recibían una formación musical rigurosa y completa: aprendían a interpretar piezas de enorme dificultad, pero además estudiaban literatura, clave, teoría musical, escritura de contrapunto, y debían aprender a componer música vocal. Carlo Broschi, apodado Farinelli (17051782), fue quizá el castrato más famoso, cuya voz destacó por su belleza, virtuosismo y extensión.

FICHA TÉCNICA
Título: Farinelli, il castrato
Año: 1994
Duración: 110 min.
País: Bélgica
Director: Gérard Corbiau
Guión: Andrée y Gérard Corbiau
Música: Christophe Rousset
Reparto: Stefano Dionisi, Enrico Lo Verso, Elsa Zylberstein, etc.
Género: Drama — Histórico — Biográfico
Sinopsis: Con 32 años y en la cumbre del éxito, Farinelli se retiró para cantar exclusivamente para Felipe V, rey de España (17001746). Doce años antes, Farinelli exhibe su talento musical en una plaza pública. Händel, el compositor oficial de la corte de Inglaterra, que ha asistido a la representación oculto en su carroza, propone a Farinelli que vaya a Londres. Este encuentro supone el inicio de una relación marcada por el odio y la admiración mutua. Tras rechazar las propuestas de Händel, Farinelli recorre Europa con su hermano.
Premios: Nominada al Oscar como mejor película de habla no inglesa.

“La pasión según San Mateo”, J. S. Bach

La pasión era una especie de oratorio que trataba sólo el tema de la pasión y muerte de Cristo, inspirándose para ello en los textos evangélicos. En ella intervienen un narrador que canta el texto, varios solistas que interpretan a los personajes de la trama (Cristo, Judas, Pedro, etc.), y un coro que imita las voces de las multitudes, comenta el texto bíblico y representa a la comunidad de creyentes.

La pasión según San Mateo fue compuesta por Johann Sebastian Bach entre 1727 y 1729, y es considerada por muchos la mejor música religiosa de la historia. Con una duración de más de dos horas y media, es la obra más extensa del compositor. En la actualidad continúa siendo objeto de análisis por su genialidad.

“El Mesías”, G. F. Händel

El oratorio era similar a la ópera, pero con un argumento religioso, el añadido de un narrador y una gran presencia del coro.

El Mesías de Georg Friedrich Händel (16851759) fue compuesto en aproximadamente tres semanas, cuando el compositor tenía tan sólo 25 años. Se estrenó en Dublín, donde tuvo una gran acogida. No obstante, Händel, consciente del extraordinario valor de esta obra, decidió destinar la recaudación obtenida de su representación a obras de caridad, negándose a publicarla en vida. Desde entonces, El Mesías se ha representado ininterrumpidamente en el mundo entero, siendo especialmente famoso el Aleluya, que es la pieza coral con la que termina la segunda parte de este oratorio.