Comentario de un climograma

Un climograma permite representar simultáneamente la evolución mensual de las temperaturas y las precipitaciones, empleando para ello los valores medios térmicos y los totales pluviométricos. Ambos valores se sitúan en relación con un eje horizontal (en el que se representan los meses del año) y dos verticales (el de la derecha para las precipitaciones, en mm; y el de la izquierda para las temperaturas, en oC), tomando siempre la precaución de que exista siempre en dichos ejes una relación tal que las precipitaciones sean el doble de las temperaturas. Éstas se representan linealmente, mientras que las precipitaciones lo hacen en barras.

Climograma de Valencia

Las precipitaciones indicadas en el climograma que nos ocupa presentan un total anual escaso (454 mm). Su distribución es irregular a lo largo del año: un mínimo principal de tres meses de sequía en verano, con precipitaciones inferiores a 30 mm (junio, julio y agosto); y un máximo principal en octubre (74 mm), que destaca sobre los demás meses del otoño (en torno a 50 mm en septiembre, noviembre y diciembre), el invierno y la primavera (entre 37 y 32 mm desde enero a mayo). El total y el régimen de precipitaciones son característicos del clima mediterráneo.

La temperatura media anual es alta (17,8 oC) y la amplitud térmica baja (14 oC). El verano es caluroso (cuatro meses con temperatura media igual o superior a 22 oC) y el invierno suave (la temperatura media del mes más frío, es decir, de enero, no baja de 10 oC). Estas características son propias de la costa mediterránea.

Por tanto, las características analizadas corresponden a un clima mediterráneo costero. El mismo se extiende a lo largo de la costa mediterránea y las Islas Baleares. Las precipitaciones medias se sitúan entre 400 y 700 mm anuales. Sin embargo, son superiores y más regulares en Cataluña, disminuyendo a medida que nos desplazamos hacia el sur, como sería el caso que nos ocupa. Se trata de lluvias muy irregulares con un máximo en otoño y un mínimo en verano. Entre los factores que causan esta situación hemos de tener en cuenta la escasa humedad con que llegan las masas de aire que, tras penetrar en la Península Ibérica por el oeste, descargan su humedad en la mitad occidental, para posteriormente alcanzar el litoral mediterráneo. Un fenómeno típico de estas regiones (y que aparece reflejado en el climograma) es la torrencialidad de las precipitaciones en determinadas épocas del año (finales de verano y principios del otoño), asociadas a la gota fría: cuando una masa de aire frío se desliza desde frente polar y desciende a gran velocidad hacia latitudes más cálidas, el contraste de temperaturas origina procesos convectivos importantes que dan lugar a precipitaciones abundantes, a veces catastróficas, tanto más cuanto mayor sea la diferencia térmica entre esas dos masas de aire. Las temperaturas medias anuales también presentan diferencias notables entre la costa catalana (16 oC) y la costa malagueña (18 oC). En general, se trata de temperaturas suaves en invierno, debido al efecto termorregulador del mar, y elevadas en verano.

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